Eres mi motivo para demostrar día tras día que sí, que soy apto para entrar en una sociedad.
Tú lo haces todo más fácil, consigues que la tormenta desaparezca, y el brillo del sol se aplome en tu espalda. Levantas lo que todos dan por perdido. Has logrado que el tiempo pase de la peor forma y la distancia sea infinita, y en un abrir y cerrar de ojos, has vuelto.
¿Qué me queda? Todo, y ello gracias a ti.
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