jueves, 24 de febrero de 2011





Y el día que llegue ella tendré muchas cosas que hacer, las tengo todas metidas en un cajón donde sólo se abrirá para ese día. El día que llegue todo va a cambiar.
Caminaremos y correremos por verdes prados. Nos tiraremos en el trigo y pasaremos horas y horas tirados agarrados.
Sacaré tantas y tantas fotos que necesitaré muchas memorias para guardar todas las fotos.
Nos mojaremos como dos tontos debajo de la lluvia.
Veremos muchas películas románticas y nos resignaremos sabiendo que somos doblemente románticos.
Nos tiraremos todas las noches de verano, sea donde sea al suelo y nos pondremos a contar las estrellas, a cada una le pondremos nuevos nombres más guays.
Viajaremos y veremos todo el mundo, que al final, tendremos que inventarnos un mundo nuevo para descubrirlo.
Saldré de fiesta con ella y romperemos la pista de baile.
Cuando me llamen para ir a la guerra, nos escribiremos todos los días como ¨Querido John¨, pero con otro final.
Cuando vuelva, no nos separaremos nunca más.
Volveremos hacer viajes relámpagos sin pensarlo y sin un destino fijo.
Cuando seamos viejitos, compraremos un velero y se nos quedara pequeño los océanos.
Al final, soñaremos juntos.

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