domingo, 17 de julio de 2011



Ayer he ido a visitar a mi primo, lo necesitaba de verdad, hacía mucho tiempo que no hablaba nada serio con él. Sus padres y su hermana se han ido y nos hemos quedado solos. Me invito a fumar uno de sus milagrosos ¨panas¨, como a él le gusta llamarlos. Mientras hablábamos llegué a la conclusión de que no temo a la muerte y mucho menos a una enfermedad cancerígena, sólo tengo miedo a no recordar lo pasado, al Alzheimer. Por lo que llegamos a la conclusión de que voy a escribir un libro con todo lo que ha pasado, lo que pasa y con lo que pasará.
El bueno del primo como lo echaba de menos...

1 comentario: