
A pesar de que la distancia sea un golpe duro, y que estando ya te echo de menos, no te preocupes, que en aquel lado de tu cama siempre estaré.
Ójala que tu voz grite mi nombre tan fuerte que desde el ocaso de la batalla pueda escucharlo, que cuando mire hacia frente vea tus ojos en el horizonte.
Cuando pregunten por tu guarda, tu protector di que está ahí, a tu lado.
Recuerda esos días tan malos pasados frente a la ventana esperando a que volviera, deseando volverte a ver, disfrutaremos más el hoy.
Solamente te pido que en la ausencia, no te acuerdes de mí, sólo sé feliz.
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