

Se acabó ser el chico malo de América, intentando buscar una figura musculosa de corto alcance mental y aún más corto de corazón. Se terminó aquello de que ¨el pasado me persigue...¨ se terminó, aquí y ahora toca mi turno de defender lo que es mío, y ustedes, son lo mío. Toca proteger lo que un día dije, por ti, mato. Doy mil vueltas a todo, y se las vuelvo a dar, y lo acepto, me equivoqué, no fue la solución más acertada a los problemas, pero ahí estuviste chica, y eso es digno de mi admiración recordándome control, control que ignore. Recuerdo mil palabras con un acento de allá arriba, a la derecha, de la península, aconsejándome, ayudándome, intentando darme aire para comerme el mundo. Rompí tu noche, rompí tu fiesta, rompí hasta tu corazón, pero tengo pegamento del bueno para arreglarlo todo, sólo déjame algo de tiempo. Saliste corriendo del momento perfecto soñado de las películas más románticas por mi, eso sabes que no tiene precio, aunque yo te lo pagaré con esfuerzo por ti. ¿Y tú? No tuviste que haber estado en esa pesadilla, pero si estuviste es por algo, tengo que sumarle una más a la montaña de agradecimientos que te debo ya del pasado.
Soy el primer afectado por todo esta mierda, soy el primero en estar en deuda con ustedes, soy el primero en tener que demostrarle que aquel chico malote, puede tener un corazón con el que jurar devolver lo dado.
No tengo ningún reparo en decir que persona son esas, pero ellas mismas saben quienes son.
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